martes, 25 de noviembre de 2014

El arte de la realizacion del Ser




















No he venido a fundar una nueva religión, dice Maitreya. He venido a enseñar el Arte de la realización del Ser, algo que no es ni una ideología ni una religión, sino que beneficia a la gente de todas las religiones, y a las que no pertenecen a ninguna. Vengo a vosotros 'como un ladrón en la noche', nos dice, para que no os exaltéis demasiado. Lentamente, a medida que seáis conscientes, podréis 'digerir' lo 'comido'. En la conciencia despierta Me conoceréis. En los 'ismos', lucharéis contra Mí.
Buscar a Maitreya bajo títulos, incluso el título de Mesías, puede llevar a la ilusión: Mesías es una palabra acuñada por la raza humana, y decir "Yo soy el Mesías" puede crear oposición. Y aunque algunos puedan encontrar en El las cualidades de Jesús, Maitreya dice, "Aquellos que Me buscan como un Instructor están más cerca de la realidad, porque eso es lo que soy".*
La auténtica calidad del Instructor se verá en la enseñanza – la de que el Maestro está dentro de ti. En palabras de Maitreya, "Yo busco expresar lo que soy a través de vosotros; para esto vengo".*
No he venido a crear seguidores, dice Maitreya. Cada uno de vosotros debería continuar desarrollándose dentro de su propia tradición religiosa. El verdadero discípulo es aquél que respeta las tradiciones. Respetad vuestras propias religiones, vuestras propias ideologías, en suma, vuestra propia forma mental, y experimentaréis al Maestro. Incluso cuando me veáis, no corráis tras de Mí. Si corréis tras de Mí, Me perderéis. No puedo ser monopolizado; pertenezco a todos.
No quiero que creáis en Mí. Primero experimentadme en vuestro interior. Cuando Me experimentéis, os volveréis conscientes de Mi presencia dentro de vosotros: no se trata de creer primero. No quiero ni que Me aceptéis ni que Me rechacéis – es vuestra experiencia interna lo que cuenta. Lo que experimentas tú mismo, dice Maitreya, es tu fortuna, la riqueza de tu propio Ser. La verdad viva es una cuestión de experiencia.
No tratéis de adorarme, aconseja Maitreya. Si Me adoráis, estáis tratando de rebajaros. No quiero esto. Quiero que seáis iguales. Sois una chispa del Ser Supremo. No penséis que estáis por debajo de Mí.





























Sólo el Ser importa, enseña Maitreya. Sois ese Ser, un Ser inmortal. El sufrimiento es causado por la identificación con todo lo que no es el Ser. Preguntaos a vosotros mismos, "¿quién soy yo?". Veréis que estáis identificados con la materia (el cuerpo), o con el pensamiento (la mente), o con el poder (el espíritu). Pero no sois ninguno de ellos. Mente, espíritu y cuerpo son los templos del Señor; el Ser experimenta en ellos 'el Supremo Ser y Devenir del Señor'.
El Ser se da a conocer a través de la conciencia despierta. El Ser hace a mente, espíritu y cuerpo conscientes de la realidad, y capaces por tanto de tomar decisiones acordes con ella. Maitreya dice: Dejad crecer vuestra conciencia despierta. La conciencia despierta, con inteligencia, guiará mente, espíritu y cuerpo. Esto creará armonía entre mente, espíritu y cuerpo y el Ser. Entonces el Ser puede utilizar las fuerzas de la Vida para trasformar las cosas, para efectuar milagros. Mente, espíritu y cuerpo son simples vehículos.
La conciencia despierta es la luz de la vida. Cualquier cosa realizada sin conciencia despierta conduce a la destrucción. Todos los pensamientos que os conducen al egoísmo os alejan de la conciencia despierta. En la conciencia despierta no hay memoria. La memoria está sólo en la mente. Toda lucha y preocupación están en la mente, nunca en la conciencia despierta. El sufrimiento, la depresión y el ansia de drogas son todos ellos estados mentales. La conciencia despierta os libera, y os permite disfrutar de la vida.
La conciencia despierta llegará a ser respetada en el hogar y en la escuela como un don sagrado otorgado por Dios, dice Maitreya. La conciencia despierta es la madre de la creación. Nunca puede ser dividida, ni tampoco impuesta. Los libros de texto no pueden describirla, pues carece de principio y fin. La conciencia despierta únicamente puede ser experimentada. Es una semilla presente en toda la creación y en todo individuo.
La conciencia despierta es universal, y no pertenece a religión alguna, ni a gurú, santo o político.
Según Maitreya, cuando juzgáis, diciendo "Yo tengo razón. Tú estás equivocado", os encontráis atrapados en la red del apego. El Ser debe practicar siempre el desapego. De este modo, la conciencia despierta crecerá. El Ser es neutral, y libre de sufrimiento. La conciencia despierta protege al Ser. Igual que el cuerpo debe ser bañado, el desapego es el baño de la mente, y la conciencia despierta el baño del espíritu.
* Maitreya, Mensaje Nº 10, 8 de Noviembre 1977.

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